Pilates terapéutico: tu bienestar asegurado

El método Pilates se ha hecho muy popular en los últimos tiempos como sistema de entrenamiento físico y mental pero, para algunas personas, podría estar más indicada una forma adaptada y personalizada de este: el Pilates terapéutico.

¿En qué consiste el Pilates terapéutico?

Básicamente, su función es la misma que la del método Pilates, es decir, potenciar la fuerza muscular, mejorar el equilibrio corporal y llevar a cabo una reeducación postural mediante la realización de ejercicios específicos para cada tipo de movimiento.

En el caso del Pilates terapéutico, el entrenamiento se diseña específicamente para cada persona teniendo en cuenta sus patologías y dolencias, no solo para evitar agravarlas, sino también de cara a mejorarlas.

Las sesiones deben ser dirigidas por un fisioterapeuta que, tras haber evaluado nuestra historia clínica, creará un programa de ejercicios específicos para nuestro caso y supervisará la realización de los mismos mientras se llevan a cabo, para asegurarse de que son realizados correctamente.

Mediante esta supervisión se consigue mejorar la calidad de los movimientos para así obtener los máximos resultados de cada sesión pero siempre evitando el dolor.

¿Para quién está indicado el Pilates terapéutico?

Precisamente por estar adaptado a las necesidades de cada persona, todo el mundo puede realizar Pilates terapéutico. Pero este resulta especialmente útil para la rehabilitación de problemas en la columna vertebral o las extremidades, dado que mejora la postura, disminuye los dolores y fortalece el equilibrio. Asimismo, también mejora la respiración, reduciendo el estrés y produciendo un bienestar general del cuerpo.

Dados todos los beneficios que implica, tanto en caso de sufrir dolor de espalda o necesitar algún tipo de rehabilitación física, como si se lleva una vida sedentaria, se está embarazada o simplemente se desea mejorar la condición física por cualquier motivo, es altamente recomendable asistir a sesiones de Pilates terapéutico.